Páginas

lunes, 27 de julio de 2015

Creencias muertas

Y qué si ya no creo. 

Desde el principio no hice más que seguirte como un cordero bien enseñado, sin pararme a pensar donde estaba hundiendo mis dedos. 

Ahora miro las ruinas abandonadas a mi lado, los auriculares gritando furiosamente en mis tímpanos ya dañados, y nada importa.

Tú o lo que llevo dentro, uno de los dos iba a romperme en pedazos. Y al final fuisteis los dos.
Cada uno se llevó un pedazo de mi organismo con cada paso que dábais creciendo. 

Al menos tú te fuiste. 

Esto sigue dentro de mí, envenenandome, llevándose mi vida poco a poco. Las canciones nunca hablaron de esto y yo soy muy joven para estar muriendo. Tengo el veneno pegado a la garganta y no planea irse. 

Tampoco puede.

Al fin y al cabo, soy yo la que me estoy matando

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Buscar este blog